Cómo superar los problemas en una relación

Cómo superar los problemas en una relación

El amor es maravilloso y cuando encuentras a la persona con la que te encanta compartir tu día a día, todo resulta perfecto. O casi, porque si pensabas que todo iba a ser de color de rosa, ya te aviso que esto no es así. En el mundo de la pareja también hay baches y algunos ellos son difíciles de superar.

La capacidad de superar estos momentos lo que marca la diferencia entre las parejas sólidas y las que están condenadas al fracaso. Es común que muchos problemas e insatisfacciones surjan con el tiempo.

Ellas pueden sentirse atrapadas en un diálogo mental que no tiene ni pies ni cabeza, y ellos viven con amargura el peso de una relación que ha perdido la magia y el entusiasmo del principio.

Aunque tu relación de pareja pase por malos momentos, aquí van algunas reflexiones sobre cómo superar los problemas con tu pareja. Y pueden sentar las bases para crear la pareja perfecta. El objetivo es desarrollar la habilidad de afrontar juntos diferentes situaciones.

Veamos a continuación cómo superar algunas situaciones que se pueden presentar en la vida:

 

Perder el trabajo

En una pareja infeliz, el sentimiento de culpa se instala en la relación. Después se presenta un enfado continuo que a veces termina en ira. La otra parte de la pareja suele hacer leña del árbol caído, hace preguntas del tipo ¿Pero no lo viste venir? o ¿Cómo has dejado que pase esto?, esto sólo indica falta de empatía. Y el que ha sido despedido se hunde emocionalmente. Este tipo de comentarios continuos en el tiempo sólo empeorará la relación.

En una pareja feliz, la persona despedida se siente acompañado por su pareja durante el proceso. La empatía es el elemento clave que ayudará a superar la situación y tener fuerzas para empezar la búsqueda de un nuevo trabajo. La compresión ante la nueva situación y ayudar en la transición hacia el nuevo trabajo reforzará sin duda la relación.

Ligan con tu pareja

En una pareja infeliz, la desconfianza entre el uno y el otro se instala. Sospechar de la pareja hace aparecer los celos, las acusaciones de engaño, la infelicidad. Y además cualquier cosa que diga en su defensa no tendrá validez.

En una pareja feliz, se refuerzan los sentimientos y deseos hacia la otra persona. El simple hecho de pensar que a otra persona le puede interesar tu pareja produce pensamientos de tipo “Que mire, me da igual, soy muy afortunada por tenerle a mi lado”.

Los padres de tu pareja no te soportan

En una pareja infeliz, suele provocar inestabilidad en la relación y a la larga una de las causas de ruptura más habituales. Los comentarios y situaciones de rechazo y desaprobación de los padres de la pareja provoca sentimientos de inseguridad, de reproches, discusiones e incluso de aislamiento si no se acude a celebraciones familiares.

En una pareja feliz, la pareja se consolida cual equipo fuerte y sólido frente a todo tipo de situaciones en las que no son bienvenidos. Cuando la relación se muestra fuerte, se envía la señas de que estáis hechos el uno para el otro, y los demás, tarde o temprano lo tendrán que aceptar.

No le caen bien tus amigos

En una pareja infeliz, cada vez que la pareja hace un comentario o menciona algo sobre sus amigos, la otra parte expresa quejas o insultos. Cuando esto ocurre, la persona se siente insegura por pensar que puede perder a su pareja por terceras personas.

En una pareja feliz, la pareja expresa su malestar por esas amistades pero comprende que tienen una buena relación y lo respeta pero no asistirá a ninguna reunión o celebración. Ninguno de los dos de la pareja tiene que sacrificar la felicidad por el otro.

Problemas en el dormitorio

En una pareja infeliz, si alguno de la pareja no se siente completamente satisfecho en la cama puede culpar al otro por ello, lanzando reproches y acusaciones.

En una pareja feliz, la pareja expresa sus deseos y demandas en un tono conciliador con el objetivo de que ambas partes entiendan que pasa y se llegue a acuerdo.

Adicto al trabajo

En una pareja infeliz, la persona que está en casa demanda que vuelva antes y que pase más tiempo con ella. En este punto se puede ser flexible, puede ocurrir que sea algo temporal, pero si es continuo, hay que buscar la razón de por qué no quiere llegar antes a casa.

En una pareja feliz, una vez que es transmitido el malestar, se habla del tema y se pueden buscar soluciones, que la pareja ayude o buscar personal en momentos donde hay más trabajo o quizás sólo es para ascender a un puesto superior.

Momentos de enfermedad

En una pareja infeliz, tanto el enfermo como su pareja sufren la situación, hay que dedicar mucho tiempo a atender a una persona enferma y esto significa quitar tiempo propio, de ocio o quizás de trabajo.

En una pareja feliz, tratan de entender la enfermedad para tratar de llevar una vida lo más normal posible. La persona enferma con el apoyo de su pareja tratará de mejorar lo antes posible con los tratamientos necesarios.


Fuentes: womenshealth.es y pixabay.com


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