La Ley del Dar

Todo lo que compone el universo está en continuo movimiento. Nada permenece estático. Se producen continuamente un intercambio de impulsos entre objetos como entre el mundo macroscópico y el microscópico.

Este fluir de energía en el funciona a todas las escalas, esto quiere decir que se producen interacciones entre galaxias y otros cuerpos celestes hasta el intercambio de fluidos a nivel celular. Este flujo entre todos los elementos del campo universal cumple la Ley del Dar.

De esta ley se deduce que si existe flujo hacia otro objeto, éste entonces recibirá la energía. Por tanto, también podemos hablar de la Ley del Dar y Recibir.

Dar y recibir

Enrique Rojas, médico y psiquiatra, habla en su libro “No te rindas” del arte de vivir cotidiano para conquistar la felicidad y la realización personal. Y entiende como madurez afectiva en el amor a la capacidad de dar y recibir amor.

Y ¿para qué nos sirve esta ley?

Para empezar hay que decir que esta ley corresponde a una de Las Siete Leyes Espirituales del Éxito del famoso comunicador y escritor sobre la espiritualidad y el poder de la mente, Deepak Chopra.

El Dar es uno de los dos aspectos complementarios del flujo de la energía en el universo. Así, podemos entender que si obstaculizamos o detenemos el aspecto dar no habrá recibir y viceversa. ¿Quiere decir esto que para dar primero hay que recibir? pues es un sí rotundo.

El proceso funciona de manera que cuanto más demos más recibiremos, y consecuentemente mantendremos nuestra energía circulando en forma de abundancia. Pero si la calidad de nuestros pensamientos son de escasez, se estará incumpliendo esta ley tan simple, de manera que si no hacemos circular la energía, se estancará y los resultados serán los opuestos.

Ley del Dar

Si solamente pensamos en dar, con el objeto de recibir, así no recibiremos nada. Porque lo más importante en este proceso es la intención que ponemos en el acto de dar, y damos porque tenemos y queremos sin esperar nada y sin tener expectativas, porque sale del corazón. De esta forma la retribución es directamente proporcional a lo que se ha dado.

Cumpliendo esta ley recibiremos la abundancia del universo moviéndose a nuestro alrededor, en nuestra vida. Cumpliendo esta ley, daremos y recibiremos con el fin de mantener la abundancia y la prosperidad.

Para entender mejor todos estos conceptos metafísicos, veamos como aplicarlo a la vida diaria,

    – Regalaré algo a todas las personas con las que hoy me encuentre –

Para iniciar el proceso de poner en circulación la riqueza y

la prosperidad, cada vez que te encuentres con alguien, hazle

un regalo, que puede ser un cumplido, un gracias, una flor, una sonrisa.

 

     – Agradeceré todos los regalos que la vida me dé –

Aceptar los regalos que nos ofrecen los demás, e incluso

de la naturaleza, como los primeros rayos de sol después

del invierno, o escuchar los trinos de los pájaros.

 

Toma la decisión de dar desinteresadamente, y como dice el dicho “Haz el bien y no mires a quien”. Recuerda la intención que le pones a cada una de las cosas que das, porque esto no es más que una energía en formato información que se materializa en nuestra mente como pensamientos.

EL PENSAMIENTO TIENE UN GRAN PODER DE TRANSFORMAR

Esto significa que cuando pensamos en para que damos algo a otra persona, lo estamos enviando tal cual al universo y nos vendrá de vuelta con la misma vibración y mayor intensidad. Esta ley es muy poderosa, y en el caso de que te preguntes que das, simplemente observa que recibes y así sabrás que estás dando.


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