Lo que tienes que saber para pedir un crédito rápido

wallet-908569_640

La palabra crédito proviene del latín credititus, que significa “cosa confiada”. Se considerará crédito, a una operación financiera donde una persona llamada acreedor presta una cantidad de dinero a otra persona llamada deudor.

El acreedor tiene el derecho a recibir del deudor la cantidad prestada según unas condiciones establecidas para dicho préstamo y en un tiempo determinado. A esta cantidad hay que sumar los intereses devengados, seguros y costos asociados en caso de existir.

Normalmente asociamos el crédito a una determinada cantidad de dinero, pero es aplicable a otra cosa consumible, para que se sirva de ella y se devuelva después, otro tanto del mismo género y cantidad. Para entender lo que es un crédito podemos pensar en el funcionamiento de las tarjetas de crédito asociadas a cuentas corrientes, donde el banco deja a disposición del cliente una cantidad de dinero y no cobra intereses hasta que no se use.

En la actualidad, han aparecido en el mercado unos productos llamados créditos o préstamos rápidos. Es una práctica alternativa de financiación cuando necesitamos conseguir liquidez lo antes posible. Hay que precisar que, crédito y préstamo no significan lo mismo, en la práctica se usan ambos términos por igual.

Se entiende por préstamo a la cantidad de dinero que un banco o a un prestamista privado entrega a un cliente, con el compromiso de devolver dicha cantidad junto con unos intereses en un plazo fijado de antemano y mediante cuotas periódicas.  Este tipo de productos son fáciles de obtener porque están limitados en cuanto a cantidad y tiempo, con la desventaja de tener intereses algo más altos que la media del mercado.

En general, las condiciones son flexibles. No suelen requerir ni nómina ni aval, tampoco ser cliente de un banco determinado. Es importante destacar la facilidad de solicitarlo, la gestión es online en muchos casos y la rapidez de tener el dinero en nuestra cuenta corriente. Si bien al poco tiempo de solicitarlo sabemos si nos lo han concedido, su cuantía suele ser baja y con un máximo de 50.000€. El plazo de reembolso no suele superar los 30 días.

Es importante leer atentamente los términos y condiciones del contrato del préstamo rápido y saber qué estamos firmando, sin olvidar informarnos sobre lo que ocurriría en caso de no poder devolver el dinero rápido a tiempo. Esta condición es extensible a cualquier tipo de producto financiero y no sólo a los créditos rápidos: antes de contratar cualquier producto, hay que leer atentamente sus condiciones. 

Por otro lado, la seguridad al realizar la solicitud a través de la página web, viene dada por un certificado digital para verificar la web. Además, comprueba que en la barra del navegador presente la dirección web con el protocolo HTTPS y adjunto un candado. Tampoco debemos transferir ninguna cantidad de dinero por nuestra parte.

Viendo el éxito de este tipo de productos por parte de prestamistas privados, las financieras y los bancos también ofrecen créditos rápidos. Una de estas entidades especializada en créditos rápidos es Vivus, que fue de las primeras en irrumpir en el mercado español, revolucionando el negocio de los microcréditos. Viene avalada por los cerca de cuatro millones de créditos concedidos entre más de diez países europeos.


Prom 728x90

Si quieres saber si solicitar un crédito rápido, va a depender de la capacidad crediticia, de las prioridades de nuestra necesidad, y además de las propias condiciones del préstamo referentes a si podemos devolverlo a tiempo.


Fuentes: helpmycash.comwikipedia.org y pixabay.com


También te podría gustar...

Deja un comentario