La trampa del chantaje emocional

El chantaje emocional es una forma de control en la que una persona utiliza sentimientos como la culpa, el odio, el miedo o la verguenza sobre otra persona con el objeto de manipular su voluntad, es decir, para conseguir lo que quiera. Estas situaciones pueden darse en el ámbito familiar, de pareja, profesional o incluso de amistad.

Si lo hacemos nosotros, hay formas más adecuadas para pedir lo que queremos y si somos nosotros aprenderemos a evitarlo, con algunas herramientas que más adelante veremos.

Seguramente te ha ocurrido que alguien te pide algo y si te niegas te sientes mal y por el contrario si aceptas también te sientes mal. Esto ocurre cuando alguien trata de manipularnos emocionalmente. Este tipo de situaciones son muy habituales y al mismo tiempo muy difíciles de identificar.

Las consecuencias de un chantaje emocional en las relaciones personales causa grandes daños, como que si no hacemos lo que nos pide el chantajista nos deja de hablar o nos agrede verbal o físicamente. La reacción de la víctima suele ser el enojo y el resentimiento que acaba por alejarse y se da hasta en casos de padres e hijos.

Guía contra los chantajistas emocionales

¿TE DICEN COSAS COMO ESTAS?

“Después de todo lo que he hecho por ti…”

“¿Cómo puedes ser tan egoísta/irresponsable/…?”

“Haz lo que quieras; a fin de cuentas, siempre lo haces…”

“Ni me hables hasta que tú …”

“Si sigues así te voy a dejar”

“Lo que tú tienes/debes hacer es …”

“Es que si de verdad me quisieras…”

Un chantajista emocional tiene la habilidad de controlarte con este tipo de frases. Suele mostrar por fuera una fortaleza inquebrantable, pero por dentro no se siente capaz o seguro, por lo que termina chantajeando a las personas de su alrededor, donde tu te encuentras.

El chantajista aprovecha que conoce tus miedos y debilidades para conseguir lo que desea, sin tener que negociar contigo ni aceptar que le digas que no. Y mientras, tú recibes el mensaje oculto de “Si no haces lo que yo quiero, eres malo y un egoísta y vas a sufrir las consecuencias”.

¿TE SIENTES OBLIGADO A HACER COSAS QUE NO QUIERES?

Que te presionen para hacer cosas que no quieres, estar sometido a situaciones continuadas de abuso verbales y chantajes emocionales puede llegar a producirte un agotamiento emocional, con momentos de frustración o ira, porque te das cuenta de que has sentido obligado a hacer algo que no querías.

Hay diferentes formas en las que un chantajista consigue lo que quiere de su víctima,

  • Una forma de manipular es a través del miedo. Se trata de ejercer la presión suficiente sobre la víctima para que vea coartada su libertad, de manera que se le hace creer a la víctima de que si no hace algo puede haber un enfado o algo peor.
  • Manipular a través de la culpa, de manera que si la víctima no hace lo que se le pide habrá un castigo.
  • Una de las manipulaciones más difíciles de detectar es aquella en la que se promete algo bueno. Es el caso de los padres que prometen a los hijos una bicicleta a cambio de aprobar el curso escolar. De esta manera el niño cree que siempre tiene que hacer algo por alguien para que le quieran.
  • Deformar la realidad, el chantajista describirá la situación desde otro punto de vista, adecuandola a lo que le interesa para hacer creer a su víctima una realidad distinta y así conseguir lo que quiere.

¿COMO DETECTAR A UN CHANTAJISTA EMOCIONAL?

  • Dominan las conversaciones y cambian de tema a menudo para conseguir información de los puntos débiles de su víctima y dejarla confusa para saber cuando puede manipularla.
  • Cuando hablamos con alguien que nos hace sentirnos incómodos con nuestras emociones, por ejemplo, frustración o culpa o miedo o simplemente un malestar, no hay duda, estamos ante un chantajista emocional.
  • Estas personas alardean de héroes o salvadores, siempre saben lo que hacen, te dicen lo que es mejor para ti y parecen tener una vida perfecta,  por eso las personas de baja autoestima son propensas a caer en sus redes.
  • No se dejan aconsejar y no les gustan para nada las críticas.
  • Sus cambios de humor se deben a que si han conseguido manipular a su víctima están alegres y si se resisten entonces pasan al enfado en cuestión de segundos.

ESTRATEGIAS DE DEFENSA

Lo primero y fundamental es aprender a detectar esta forma de abuso y la campana empieza a sonar cuando prestes atención a tus sentimientos, porque sencillamente te encuentras mal. Por ejemplo, conversas con alguien y en el intento de complacerla, comienzas a sentirte alterado, o acorralado, culpable o con miedo y sin saber por qué.

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Lo segundo es conocer que mecanismos interiores te hacen susceptibles al chantaje emocional. Como una necesidad de obtener aprobación externa, sentirte responsable de los demás, tener miedo a estallar de ira, ser una persona indecisa, querer ser una persona “buena” y terminas siendo un imbécil. Según Susan Forward, autora de Emotional Blackmail.

También hay que recordar que un chantajista emocional es una persona como tú y que no actúa por maldad. Ciertamente, es egoísta, sumamente inseguro y lo que le pasa es que tiene miedo a perder el cariño y la atención de la gente que lo rodea. Pero le cuesta aceptar su inseguridad y sus temores. Recurre a la táctica de hacernos creer que somos nosotros quienes lo necesitamos, por lo que debemos mantenerlo contento para que no se aleje.

Sin tratar de cambiar a nadie, establece cual es tu espacio, de manera que pongas límites a lo que te hace sentir mal.

Nada de esto es malo, pero conocerse para que no nos manipulen es un compromiso con uno mismo. Mantener una salud emocional estable es mejor que cualquier día de spa o noche de helado de chocolate.

Cuando tengas identificado al chantajista, le desarmas con sus mismas estrategias, trata de ganar tiempo manifestando que luego pensarás en ello, que te tienes que marchar, que ya le llamarás y con algo de tiempo después trata de evitar a esa persona.


Fuentes: lamenteesmaravillosa.comcrecimiento-y-bienestar-emocional.comesmas.com y pixabay.com


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